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domingo, 23 de abril de 2017

Palabras bipolares

El trastorno bipolar es un trastorno neorobiológico con expresiones psicológicas. las personas con el TB tienen constantes cambios de humor, episodios maníacos o hipomaníacos. Las causas son diversas, incluso puede ser heredado por los padres. Las personas que lo padecen suelen tener cambios muy drásticos en su comportamiento y emociones, tener ideas suicidas, consumir fármacos, sufrir de alucinaciones, escuchar voces y conductas lascivas. Lo recomendable es acudir con profesional para su evaluación, ya que puede ser confundido con otros trastornos de la personalidad. Para los enfermos les es muy difícil sobrellevarlo; en algunas ocasiones, deben ser incapacitados o internados en alguna institución para su medicación y control. No es sencillo vivir sintiendo emociones contradictorias que pueden cambiar de un momento a otro sin control. Leamos un poco de esta bipolaridad. 

Palabras bipolares


Son los días tristes en lágrimas derramadas sin razón. Las dolorosas heridas supurantes de mi alma inútil. Un puñal traspasando, destazando cada centímetro de mi piel. Sollozando en habitaciones solas, dejando que se cuele la muerte ladina. Pero mis otros tiempos son saludables de sonrisas bienvenidas. Llameantes alas de mi lengua con mucho que decir, ideas coherentes de mi mente inquieta, confundiendo a los cerebros no capacitados. Saboreando las brisas matinales y sin riñas. Correrías en exceso optimistas, son mi labor. Sin embargo, caigo en precipicios sin fondo, abatiendo mi ánimo en el descenso, ansiando el suelo en el cual ha de estrellarse. Carcomida de ojos y amor, abandonada en las sobras de las criaturas desechables e incompletas, delirando vida sin llegar a fallecer. Rompiéndome en ardientes vacíos de fármacos excesivos, desahuciadas manos de la blasfemia. Soy bosque, soy selva soleada y tardes de primavera. Soy fuego, soy fuerza de cada erupción nuclear. Soy ola en la marea, soy playa de arena sin huellas por borrar. De habilidades infinitas para cambiar el mundo, la llamarada sexual. Arrancándome mil sensaciones sobre el camino, se han vuelto carga vana sobre mi espalda. Barco a la deriva por los caprichos de la suerte celadora. Cárcel y mi tortura escondida en un milímetro de carne podrida, soy aroma a putrefacción. Platico mis pesares a los fantasmas de mi cuarto, extrañamente me entienden y me aconsejan. Escuchando las alabanzas celestiales de los ángeles inciertos de mi naturaleza. Acechando las irrealidades de la realidad, enfrentado las adversidades con reacciones ultrarrápidas, buceando en los confines de la oscuridad y la depresión, para salir a la pelea bajos los rayos de mi inmortal euforia. Soy héroe de dos caras extremas rebotando entre dos infinitos: el blanco y negro de las emociones.



Nancy BlueAngl


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx



domingo, 26 de marzo de 2017

Carta de un suicida

Para quien desee saber que existí:

Hoy me decidí a contar la historia de mi alma, el trayecto indómito hacia la ruta desconocida, esa ruta que nunca planeas caminar por decisión propia. Pero no siempre sabes que acontecerá al día de hoy, las cosas solo suceden sin dar mucho tiempo a reaccionar o simplemente, esa parte de experimentación de la vida te lleva a actuar de forma súbita con tal de llenar un momento de adrenalina o demás sustancias llamadas sentimientos.

Pues todo comenzó en algún ayer de mi existencia, donde las tardes deliciosas se convirtieron en copos fríos de nieve, en ventarrones salvajes que terminan revolcándote en la tierra sin dar la oportunidad de meter las manos para protegerte del golpe. No estoy muy seguro de si fue en mi niñez o en esas edades tardías después de la infancia. Quizás el tiempo, ya no sea tan relevante.

Sueñas con llevar la vida ideal a la que tus creadores te invitan a aspirar, donde los colores brillantes predominan en el paisaje y eres feliz como en los cuentos de hadas. Fijas en tu pintura ideal, el mundo perfecto lleno de matices claros y nubes blancas y esponjosas. Visualizas las tardes llenas de calor y sonrisas a donde quiera que vas, tan solo es cuestión de caminar y todo se te dará a pedir de boca, conforme el tiempo transcurra. El aire tibio y cargado de humedad llena tus pulmones, mientras en sol cae radiante sobre tu cara. El terror comienza…

La historia se plaga de sucesos llenos de miedo y horror. No estás preparado para el primer golpe y no te has levantado del suelo cuando una lluvia de meteoritos despiadados hace presa de ti. Los gritos se ahogan en el retumbar de la fuerza contra tus miembros y  solo deseas gritar. Sin embargo, a lo lejos escuchas una voz exigiendo silencio ante la sentencia de más agresiones. No se pueden contar los días o minutos… o los años, tan solo espero sobrevivir.

¿Una bienvenida al mundo? Esta parte no la contaron los abuelos y no entraron en las aspiraciones de mis padres, tampoco me advirtieron de su participación en el ritual. Por primera vez sentí un dolor muy profundo, pero había sobrevivido. ¿Ya era fuerte?…

Los escenarios fueron cambiando y tal parecía que las personas a mi alrededor perdían los sentidos. Mi voz no la escuchaban, cuando necesitaba hablar. Salí de su campo de visión o me sustituyeron con un ideal de mí mismo. Mi aroma dejo de ser cotidiano y se fue haciendo desagradable. Mis manos les provocaban repulsión, por eso evitaron que los tocaran. El resto de mis sentidos buscaban desarrollarse para hacerme de nuevo presente y resulto un esfuerzo inútil que me perdió más en la nada de mi propio hogar. La casa de magia y felicidad se había venido abajo.

Tan solo quedo sujetarme para no caer en el abismo. Asirme de eso que creí que podría hacerme fuerte. Las despiadadas rocas en el acantilado que muchas veces sangraron mis manos. Feroces puntas abrazaron mis dedos, sosteniéndome con dolor punzante… pero no quería soltarme, no deseaba morir. Ellos no entendían, el mundo no entendía mi forma de sobrevivir. Ofensivo, molesto e irritante.  Fui condenado a vivir en el exilio, no podían lidiar con alguien tan problemático. Deambule por tanto lugares y en ninguno parecían escuchar mis gritos, haciendo un intento por no caer en la vacuidad.

Perdí la cuenta de los rechazos, perdí la cuenta de las “lealtades” perdidas, perdí la cuenta de los momentos en donde mi ausencia no fue notada, perdí la cuenta del alivio que ellos sentían. Una sombra que pasa entre las multitudes, la decepción de mis padres navegando como víctimas, el juicio social emitiendo su condena, los grandes héroes castigando al desobediente niño ingenuo… Mi recompensa por creer en ilusiones optimistas.

No siento la fuerza de seguir. Me he desangrado más allá de mis límites. Mis brazos se vencen pacíficamente, dejándose seducir por la oscuridad. El reposo de vientos gélidos e indoloros. Esa paz instantánea y liberadora, no hay sentencia y tiene un lugar para mí, ella si reparo en mí. Lentamente desciendo, liberando mis alas de las heridas. Sabiendo que al soltarme de mis grandes estacas, me aventurare hacia las vicisitudes del reposo. Ya no estorbo, ya no soy algo… No hay ausencia en la nada.

Me liberé y los libere. Encontré esa paz tardía venida en lo que todos temen. Soy un poco menos infeliz… planeando los pasos, preparando las maletas, entregando y pidiendo  perdón por las decepciones… Solo será un instante, un poco más de su tiempo invadido por mi presencia… Acabará su calvario y el mío. Nos despediremos para siempre. Un adiós eterno,  un adiós sin prisa, un momento en el que respiro para extinguirme en esta brisa.

Caeré en tus brazos, seré parte de su olvido. Ya no llenaré los espacios donde ustedes veían vacío. Me convertiré en lágrimas de alivio, para sus corazones cansados de mí. Una leve luz extinta que jamás tuvo algo de grandeza. Al fin seremos tan extraños, sin que me duela la indiferencia. Tal vez me convierta en amor, donde la tarde repose su cabeza.

Atentamente

Un suicida

Nancy BlueAngl


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx




miércoles, 25 de marzo de 2015

Nadie

Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx
Muero, mentira.
En tus manos seductoras de esperanza,
sangro alegrías amargas
cascadas de fe hedionda...


Mira a la perra,
esta perra batida en el suelo.
Lamiendo heridas ajenas
agonizando junto a su alegría suicida.


Tome dos pastillas de cianuro
para curar la gripa de mis ojos.
Tome el pañuelo
para apartar el respeto de mi piel lacerada


Oigo vacíos adulantes
y tarareo al son desgarrador del amor.

Tic tac tic tac...
en el tiempo
tic tac tic tac...
el reloj y la vida.

Tic tac tic tac
mi tumba caliente
de sábanas de seda
el reposo.


Aquí yace mi cuerpo
cúmulo de polvo
recuerdo de nada...
en sueños suspendidos de una soga.


Oigo los rezos
por la muerte de ilusiones nonatas.
Brindo por las palabras cargadas de veneno
esas caras amistosas de los asistentes...
las puñaladas, una ofrenda, su ultimo adiós.


Viva muerta
lloro sola
abro mis heridas
muero en esta fe por la vida de nadie
soy nadie...

Nancy BlueAngl