sábado, 13 de enero de 2018

Habla conmigo

Queridos padres:

El cual me puedo comunicar con ustedes. Y es que en los últimos días he vivido cambios que han despertado nuevas facetas en mi, no es que me haya convertido en un ser extraño, canceló me siento como si tuviera múltiples personalidades.

Sé que hoy ya no soy un mundo de juegos y enseres infantiles. El mundo creció para mi. Colores nuevos se rebelan ante mis ojos tratando de entender a dónde pertenecen, donde la inconciencia se va perdiendo y la conciencia se hace cada día más presente. Me debato en un mar de nuevas sensaciones y emociones cambiantes en cada minuto que recorro en esta vida.

Trato de entender el nuevo horizonte frente a mí, buscando mi lugar en el espacio. No gritó por revelarme, tal vez Quiero que mi voz se escuche y encontrar las respuestas a tantas preguntas sin sentido.

No tengo una receta mágica para poder transmitir mi sentir en palabras entendibles. No es fácil vivir entre la confusión de ser un niño y tal vez ya no serlo. No puedo sólo con este paquete emocional llevándome y trayendome a través de pensamientos e ideas complejas.

Habla conmigo del calor invadiendome y las palpitaciones en mi cuerpo.

Habla conmigo de las nuevas ideas en mi cabeza y cómo aprender a discernir aquellas que me digan quién soy en realidad.

Habla conmigo acerca de las nuevas experiencias fantásticas y peligrosas a la vez.

Habla conmigo de mis ropas incomprensibles, sin hacerme sentir que te doy vergüenza.

Habla conmigo de esas modas modernas sin pretender vestirme a tu imagen.

Habla conmigo acerca de esos peinados y cortes locos que forman parte temporal de mi adolescencia.

Habla conmigo sin emitir tu juicio acerca de lo que pienso o siento.

Habla conmigo desde el amor que sientes por mí y nos hizo coincidir en esta vida.

Habla conmigo tan sólo para conocer mi nuevo yo.

Nancy BlueAngl

Vigorexia

Soy reflejo

Soy figura

No soy tiempo

Soy perfecto

Veo mi forma que exacta,

cuál Dios nacido en el Olimpo.

Veo mi fuerza como la escarcha

adoración perfecta que no impidió.

Tiempo sobre tiempo trabajando

Cada parte de mi sin descanso.

masa muscular el objetivo

cuerpo correcto... adictivo.

Restrinjo los males alimenticios,

como uno de mis males necesarios.

Trastornados y compulsivos vicios

ansioso de lograr alto Impacto.

Imágenes mentales disformicas

atormentando mi vida.

Figuras deformes amorficas

aparecen ante mi vista.

Bajo los moldes complacientes

espero construirme

enterrando mis temores

encerrando mis horrores.

Vigorexico de forma anormal

buscando la normalidad

en un monumento de papel.

Nancy BlueAngl

domingo, 24 de diciembre de 2017

Tablet del infierno

Siento como las manecillas del reloj martillan mi cabeza a cada segundo. Un lento y mortal tic tac, tic tac… Han pasado tan solo cinco segundos y mi cerebro lo vive como si fuera una lenta y mortal agonía. Tic tac, tic tac, suena en mi espacio tiempo y no deja de repetirse el golpeteo entre las cuatro paredes de mi cuarto, entre cada prenda de ropa arremolinada por todos lados, en el escritorio, en la cabecera, en los cajones, aun en los lápices que he aventados y contra la pares y se han regado por todos lados. Es imparable el tormento.

Voy viviendo lentamente cuando esa superficie fría y rígida la recorría con mis dedos -¡aahh!- La tranquilidad llenaba mis adentros, cual agua al sediento… tic tac, tic tac…
-¡¡¡Han pasado otros 4 minutos mortales!!! ¡¡¡¿Cómo es que no pueden entender, que ella es el aire que respiro?!!!- Estoy danzando entre la locura y la cordura. Como quisiera tenerte entre mis manos, acariciar su firme y eléctrica figura. Haciendo hervir mi sangre, cual lava volcánica. Sin embargo, estoy encerrado entre cuatro paredes, anhelando desangrar al dueño de cada voz inútil que pregunta como estoy.

Tan solo son una parvada de estúpidos, ingenuos que creen saber que esta, mi demencia, tiene cura. -¡¡¡Claro que la tieneeeee!!!- Mis gritos nadie los escucha -La necesito, cual heroína corriendo por mis sangre!!!-

Deambulo cual maniático en el cuarto acolchonado de un centro psiquiátrico, desesperado por encontrar su libertad y su cuadrática cura. Intento no imaginar las mil y un formas violentas con las que podría salir de mi prisión. Con la furia más hirviente recorriéndome las venas, los huesos, los músculos y cada célula mía. Golpear, hasta dejar regada su sangre por todo el cuarto, de cada uno de los que me tiene lejos de ella. Sin conectarme al mundo virtual en el cual me hace tan feliz. Mi amor, mi delirio, mi condena.

O quizás torturarlos lentamente con el cable de su cargador. Ver como la respiración los abandona, hasta quedar como una uva sobre el suelo. Sus ojos buscando ayuda que jamás llegará. Esa misma ayuda santa que me niega salir de este lugar. Para encontrarla, tocarla, encenderla… -¡¡¡Aun no entiendo porque me hacen esto!!!-

Ahogando mis gritos de desesperación para evitar otra cantaleta o más medicinas que me tienen moribundo. –¡¡Esto no es como sanar una herida con una bandita!!- mi furia se intensifica con ese tic tac infinito. Pero creen que mi cama revuelta, los zapatos regados, esos cientos de libros con los cuales planearon convertirme en profesionista me harán olvidarla, están muy equivocados. -¡¡¡No la dejare!!!- Esa ventana, sin chiste, con vista a la calle llena de patéticos conformistas. Esos que me miran y huyen de mi como si vieran a un maniático, enfermo y desquiciado.

Hasta mis amigos se alejaron, no entendieron mi necesidad, me veían como otro demente más, prisionero de la tecnología.

-¡¡¡Necesito de mi Tablet, de su conexión virtual!!!- Esa que me lleva al infierno del cual no quiero salir. Con miles de amigos en red y soluciona las dudas de mi existencia. Yendo en contra de las costumbres y los buenos hábitos. Me posee en tiempo y espacio. Degollando lentamente a cada padre y hermanos, cuando en las redes de su mundo, les cierra su gran boca para que no terminen con este infinito del Internet y su conexión directa a mi alma corrompida.


Nancy BlueAngl


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx




martes, 5 de diciembre de 2017

Dueléme amor

Segregación de sustancias
por placer de tenerte
de romper en magias,
la oportunidad de quererte.

Latiendo en la química de tu aroma
siguiendo tu huellas.
Compatibilidades placenteras
a mi corazón lo liberan.

Un toque de dopamina
por el regocijo de conocerte,
más feniletiamina 
flotando en mil nubes al Oeste.

Serotonina invasora
Me das “autocontrol".
Norepinefrina constructora
de mi euforia y excitación.

Oxitocina segregada,
monogamia de este amor.
Vasopresina destilada
a mis celos sin control.

Dramas y caprichos,
y mis llantos incontrolables.
Mutación en abismos
de este amor imperdurable.

Estimulando mi apego
subidas y bajadas al desamor.
Cancerbero cruel de mi cerebro
mi corazón roto ejecutor.

Déjame morir tranquila
en éste maremoto de sensaciones
déjame morir tranquila
cercenada por mis emociones.

Duéleme amor,
destrúyeme en este infinito.
Duéleme amor
acuchilla sin piedad, lo más bonito.

Nancy BlueAngl

Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx

sábado, 2 de diciembre de 2017

Apego y amor

Un encuentro con tu mirada
fue sobredosis de hormonas
sensaciones y reacciones que nacen en mí.
Mis sistemas pierden el control,
aumentando la adrenalina,
euforia y letargo al por mayor...

Naciente amor.
Momento perfecto para el cruce de caminos
sobresaltos llenando mi alma.
Eterna felicidad en minúsculos segundos
Océanos de furia y completa calma.

Sin embargo, nace la necesidad de ti.
Los celos me transportan al infierno.
Eres mi pertenencia mi sentir
de mi existencia, lo más tierno.

No puedo, no quiero vivir sin ti
no deseo estar sin tu persona.
Me perteneces por derecho de amor
Fiel amor que nos corona.

Diferencias entre amor y apego
buscando mi seguridad y paz.
Encontrando la pequeña entrada al tormento
despertando el enojo, los celos y la inseguridad.

Tan confuso es el camino
por luces y de sombras oscuras.
La jauría de Dios y el demonio
entre los rayos del sol y la luna.

No puedo dejarte a la deriva,
No puedo ser carcelera de tus sueños.
Tomar tu humanidad como mía,
Quiero ser la dueña de tus anhelos.

Soy apego de mis hielos eternos,
soy amor de la libertad de tus vuelos,
soy grillete de tus dulces pies,
Soy llave maestra para dejarte ser.

Amor y apego...
apego y amor...
esposas y nubes...
el invierno y el sol.

Nancy BlueAngl


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx

domingo, 19 de noviembre de 2017

Endometriosis

Seguía corriendo por aquel pasillo estrecho, lleno de puertas cerradas y lamentos dolorosos saliendo por pequeñas ventanas. Mi  garganta estaba seca y mis   piernas  apunto de   desfallecer. Pero, aquello me producía mucho miedo,   tanto, que mi corazón intentaba pararse y morir para ya no seguir sintiendo.

Esa masa sanguinolenta y pestilente, se arrastraba   cual babosa enorme avanzando a paso veloz por el camino. Su apariencia deforme y  rojo intenso la  hacían verse como un enorme coágulo de tres metros de altura, cuyos ojos negros parecían  dos grandes quistes deformes  llenos de viscosidad negruzca a punto de   reventar.

Entre sus pliegues voluminosos se alcanzaba a formar una sonrisa llena de minúsculos dientes carcomidos y manchados de rojo. No podía hacer nada. Estaba perdida ante la masa  viviente persiguiéndome por el largo pasillo del hospital, ese mismo al que llegue de emergencia con un intenso dolor en el vientre,

Mi último recuerdo coherente es haber cerrado los ojos en la habitación donde me preparaban  para   la  operación y luego estaba corriendo por mi vida, cuando esa criatura me  lanzo al piso del quirófano de  un fuerte golpe. Yo vestía una bata de hospital levantándome algo mareada y confundida, viendo a mi acompañante de habitación. No había doctores, ni enfermeras. El instrumental estaba en perfecto orden y listo para ser utilizado.

Como  pude   me   incorpore   y la aterradora cosa emitía   gruñidos  de ira. Lanzaba zarpazos  a  diestra y  siniestra intentando destruir la plancha de  operaciones  y  todo lo que   se interponía entre nosotros. En un golpe pequeño de suerte, algunos bisturíes cayeron cerca de mis pies y sin dudarlo tome uno. El ambiente helado se llenó de olor a  sangre putrefacta. Me arme de valor y deje ir, con   todas mis fuerzas el instrumento sobre en monstruo, enterrándole la filosa navaja en el pecho o  lo que se parecía a ello.

Un dolor punzante atravesó mi vientre, doblándome del dolor. La masa viviente  aprovecho y me mandó a volar de nuevo hasta la puerta del quirófano. Note como una gran cantidad de sangre corría entre mis piernas, la  bata se tornaba carmesí  y  mis manos estaban húmedas por la que brotaba de la piel de mi   vientre.

El coágulo viviente se divertía hundiendo un poco más en sí, el  bisturí y al mismo tiempo me provocaba un dolor intenso. Sus gruñidos se transformaron en risas. Mis piernas temblaban y  la  sangre no paraba de correr entre mis  manos. Reuní   todas  las fuerzas dentro de mí y  salí  corriendo   por el  pasillo pidiendo  ayuda.  Esa  cosa inició  la  persecución   con frenesí.  No había nadie  en los consultorios, ni detrás de las puertas. No existía persona, doctor o enfermera. Solo un   montón de lamentos de tortura salidos de la nada y penumbras alrededor.

Las luces parpadeaban  incesantemente.  Mi victimario casi me atrapaba. Llevaba jugueteando  el  bisturí entre sus gruesas, rojas y grotescas manos. Mis piernas se rendían al cansancio y fue mi propia  sangre la que me traiciono. Me hizo caer por los suelos quedando a merced de mi perseguidor. Me giré como pude, pero la masa me cayó encima. No podía respirar. Mi boca y mi garganta se llenaron  de esa cosa  gelatinosa y coagulada. Sabía a metal, sabía a muerte.

Lentamente mis movimientos se fueron apagando, cual pez fuera del agua. Mi corazón palpitaba  rápido, mis pulmones se ahogaban, mi cuerpo temblaba en sus últimos intentos por preservar la  vida. Por entre mi piernas me desangraba de forma violenta por la  presión de su   peso sobre mi. Ya estaba muriendo....


Oí a lo lejos una voz de hombre que intentaba despertarme

-Vamos chica, ya terminamos. Saliste bien  de la  operación.- Mis ojo se abrieron de repente, lo miraban atónita y  confundida. El miedo seguía en mi.

En un frasco, que sostenía en su mano forrada con un guante blanco, me enseñó  grandes pedazos  de piel y coágulos sangrantes adheridos a ella. Eran tal y como aquel monstruo de mi  pesadilla.   ¡Era él!, hecho pedazos.  Mis ojos seguían  fijos  el  recipiente cuando   la  cara del doctor  apareció frente   a mí. - Ese monstruo se comió  a tus hijos.  Jamás podrás   ser   madre. ¡Ve  el  lado   positivo! Te salvamos de el.- dijo sonriente  el doctor, cuyos ojos negros me recordaban  los quistes amorfos y negruzcos de la endometriosis de mis sueños.


Nancy BlueAngl


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx

sábado, 11 de noviembre de 2017

Disociativo

Me siento repartido en diferentes dimensiones.
Cayendo lentamente en el espacio-tiempo.
Mis ojos orbitan y reptan en un mar de emociones.
Dividido y mutilado en esta realidad tétrica de convento.
Un día deseo masacrar tus entrañas
partirlas en miles de pedazos,
afilar, en tu carne, mis garras
aplastar tu cabeza con un mazo. 
Por días, soy tierna envoltura de papel
de flores y pétalos suaves y risas.
La brisa matinal sobre tu piel,
una débil gota de agua, diluyéndose sin prisas.
Voy por momentos rendidos en la cruda mentalidad
de alguien perdido en las lágrimas infames.
Depresivo, neurótico, parte de la anormalidad
ceniza inerte, inútil, fallida de los volcanes
olvidando a pedazos mi pasado
capturándolo entre redes imaginarias.
Dejando de lado un futuro pesado,
viviendo a personalidades contrarias.
Valores, sueños, sentimientos egodistónicos
sin control de actitudes, preferencias y perspectivas.
Sucumbiendo a accidentes y acciones traumáticas.
Sólo soy un ser cambiante del día a día.  
Atrapado en esta maquinación
de múltiples materialidades.
En la punta de la lengua, una oración
que me libere de mis polifacéticas falsedades. 
No soy uno en un ser,
soy un ser dividido en muchos.
Distanciado…
Sin mentalidad independiente.

Nancy BlueAngl 


Fotografía de Nancy BlueAngl
El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx