Me encuentro viendo esos ojos enfermos. Aunque no tenía la idea exacta de lo que me pasaba. Mi madre dijo siempre que nací débil de salud y con cualquier aire moriría sin remedio. No sé lo que veo en mis ojos, por momentos parecen ser normales y en ocasiones los veo demasiado rojos y hasta amarillos.
Mamá decía que el hígado se me estaba empezando a enfermar, si seguía jugando con los niños de la cuadra, quienes podrían tener mil enfermedades sin atender por sus padres, que los saltaban como ganado pastoreado en la pradera dañina y tóxica de concreto. Es bastante incómodo salir con toda esa cantidad de querer es en plena primavera. Pero el clima podría cambiar de un momento a otro y empaparme , provocándome una severa pulmonía, dejándome tendido en la cama de un hospital por cuarta ocasión en el año.
Viven millones de microbios ansiosos de entrar en mi cuerpo. Filosos dientes y garras sangrantes persiguiéndome a cada paso que doy. Como entran en mi cuerpo y comienzan a destrozar todo a su paso. Mamá solía contarme esas historias para protegerme. El resto de mi familia consideraba que ella exagerada. Hasta mi padre, cansado de su comportamiento, decidió abandonarnos y buscar una nueva familia. Mi madre lo desquiciada.
Muchas veces vi en sus ojos las ganas retorcerle el cuello cuando le presentaba una comida insípida y sobrecosida, carente de atractivo visual y con un aspecto aberrante y sin muchas ganas de ser sugerida por el cuerpo. Jamás pudo entender que lo hacía por protegernos… por nuestra salud.
Al día de hoy puedo agradecerle el haberme contado sus historias. Vivo aislado del mundo, escuchando en las paredes como esos microbios y enfermedades arrastran sus garras filosas contra las paredes. Como sus ojos vigilantes caen sobre mi, acechándome como un león a su presa. Es un tic tac agonizante el tiempo, es un clap clap, sus pasos recorriendo las paredes. Miles de zumbidos aterrorizando mis oídos. Sus ojos vigilantes y chorreantes de pus pestilente, capturando mis lentos mis movimientos para el contraataque.
Guardo bajo la cama miles de desinfectantes para aniquilación los monstruos que amenazan mi vida. Peleó a diario contra las personas que me tienden la mano para saludarme. Me hacen sentir un bicho extraño cuando rechazó de tajo sus muestras de afecto. No deseo tener ojos amarillos, no quiero que se vuelvan a comer mi hígado. No quiero que me asfixien lentamente cuando estornudan cerca de mí. No quiero tomar su mano y esos bichos martirizando mis intestinos y mi estómago.
No quiero comenzar a sangrar por cada poro de mi cuerpo. No quiero desfallecer morir en plena banqueta como esos vagabundos o gente mal habida que amanecer inertes sobre las bancas de los parque y tratados como perros en una fosa común. No deseo ser devorado por dentro por algo haciéndome estallar cada víscera dentro de mí. No quiero ser un perro solitario muriendo miserablemente sobre el asfalto, sometido a la indiferencia de la humanidad sin sentimientos y con total falta de higiene. Esos que condenaron como lasciva y peligrosa, a mi madre, por sus enseñanzas.
Nancy BlueAngl
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sábado, 27 de enero de 2018
Madre
domingo, 16 de abril de 2017
Alegría y explosividad
El trastorno por déficit de atención e
hiperactividad se presenta en los niños a partir de los 7 años. Se caracteriza
por presentar problemas de atención, hiperactividad e impulsividad. Algunos de
los síntomas son: no prestar atención, realizar trabajos sucios y descuidados,
no seguir instrucciones ni ordenes, desorganización, entro otros. Las causas
del TDAH puede deberse a diversos factores, donde se incluye el ambiente
familiar. No es fácil ser un niño con TDAH, pues es una conducta que no es capaz de entender y mucho menos corregir. Es necesario recurrir a un
profesional para ayudarlos. Ningún
niño tiene la experiencia ni los conocimientos necesarios para enfrentar y
solucionar un trastorno. La familia es muy importante. El siguiente
poema trata de lo que es un niño con TDAH.
Tú me miras a través
de esos ojos.
hostil fantasma
perdido.
Tú me miras
como una amenaza atornillante
sin percibir la
sonoridad de mis gritos.
Soy una mente
inocente
perturbado por
los hechos que no entiendo
pido ayuda en
la forma en que puedo,
pido de tu
mano, que me aleja con hastío.
Trato de adecuarme
a ser la pieza del rompecabezas que tú esperas
intentando
calmar la confusión de mis pocos años.
La mujer frente
a mi explica millones de cosas,
soy tan solo tú
niño lleno de fracasos.
Me veo como un
ave libre de ataduras
disfrutando mi
niñez llena de venturas.
Gozo de la
energía y la fuerza de la vida
cabalgando al
aire y a la neblina.
Miles de quejas,
son tan solo mi
disfraz.
Millones de
miradas
los juicio que me
haces aceptar.
Soy frágil como
las oraciones dicen.
Los adultos me
catalogan en los indeseables.
Yo veo un
elefante dentro de una serpiente,
ellos ven un
ofensivo sombrero para la gente.
Soy un niño
lleno de alegría y explosividad
Ellos ven un trastornado
con déficit de atención e hiperactividad.
Nancy BlueAngl
| Fotografía de Nancy BlueAngl El ojo mecánico de mi alma http://elojomecanicodemialma.blogspot.mx |
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